Un salida en moto despues del encierro
Despues del encierro de esta pandemia siempre será un buen día cuando hay una moto, un buen amigo y una ruta por delante. No importa la hora ni el clima, porque cuando se trata de rodar, todo lo demás pasa a segundo plano. Hoy fue uno de esos días en los que el alma se siente ligera, el viento se vuelve compañero y el camino parece no tener fin. Salimos por Calera de Tango, con ese aire tranquilo y los paisajes que comienzan a abrirse paso entre los campos. La conversación, las risas y la simple emoción de avanzar sin prisa hicieron que el viaje se sintiera especial desde el principio. A medida que nos acercábamos a Pirque, el verde se hacía más intenso, el aire más puro, y el sonido del motor se mezclaba con el canto de los pájaros y el murmullo de la naturaleza. Luego seguimos la ruta hacia El Toyo, ese tramo donde la cordillera comienza a mostrarse imponente, recordándonos lo pequeños que somos frente a la inmensidad. Cada curva, cada kilómetro, fue una mezcla de libertad, amis...