El comienzo de una pandemia
Marzo de 2020
Hoy el ambiente se siente distinto.
Las calles están más silenciosas, la gente se mira con desconfianza, y en las noticias solo se habla de un virus que ya llegó a Chile. COVID-19, así le dicen. A veces me cuesta asimilar que esto es real… que algo tan pequeño pueda poner al mundo entero de rodillas.
Tengo miedo, no lo voy a negar.
Miedo a salir, a tocar cosas, a ir a trabajar sabiendo que cada movimiento puede ser un riesgo. Pero también tengo miedo de no poder hacerlo, de quedarme sin ese pedazo de rutina que aún me da sentido. Todos hablan de un confinamiento que podría empezar pronto, y no sé cómo voy a sobrellevarlo.
Estoy cansado.
Cansado de pensar tanto, de escuchar cifras, de sentir que todo se desmorona mientras trato de mantenerme firme. Cansado de tener que ser fuerte cuando en realidad quisiera detenerme un rato y respirar sin esa sensación constante en el pecho.
Pero al mismo tiempo… algo dentro de mí se niega a rendirse.
Sé que tengo que seguir, que este miedo no puede vencerme. Que, aunque el mundo se apague por un tiempo, todavía hay esperanza, todavía hay algo que cuidar, algo por lo que levantarse.
No sé cuánto durará esto ni cómo terminará, pero quiero creer que de alguna forma saldremos más conscientes, más humanos. Y que cuando todo pase, miraré atrás y podré decir que, a pesar del temor, seguí adelante.

Comentarios
Publicar un comentario