Que las nubes lo digan todo
Las nubes siempre han tenido algo que decirme. No hablan con palabras, pero sus formas, suaves y cambiantes, cuentan historias que solo aparecen cuando uno se detiene a mirar. Basta con alzar la vista al cielo para encontrar dragones, montañas, rostros y sueños flotando entre el azul. Cada figura es un mensaje, un recuerdo, una historia que nace y se disuelve con el viento.
Desde pequeño, las nubes han sido mi refugio de fantasía. Mientras otros veían solo el cielo, yo veía mundos enteros formándose allá arriba: castillos que se desarmaban, animales que corrían entre el viento, corazones que se unían y se deshacían en segundos. Y creo que aún hoy, cuando mi mente necesita paz, solo tengo que mirar hacia arriba para recordar que la imaginación nunca se pierde si uno la sigue cuidando.
Las nubes te pueden decir de todo ,solo hay que escuchar con los ojos, dejar que el alma interprete lo que el cielo dibuja. Porque en su danza lenta y cambiante hay algo profundamente humano: el arte de transformarse, de pasar, de ser muchas cosas antes de desaparecer. Y mientras sigan existiendo nubes, seguiré escribiendo historias en el cielo, recordando que aún con los pies en la tierra, mi imaginación sigue intacta.

Comentarios
Publicar un comentario